Un hombre de color entra en el Criper y pregunta:
- ¿Tenéis bocatas?
La camarera responde que sí y le enumera la lista de rellenos del bocata que tienen. Él mira las tapas detenidamente:
- ¿Puede rellenarse de lo que hay aquí?
La camarera le dice que la tortilla sí se puede meter en un bocata, pero las demás cosas difícilmente.
- Es que yo lo quiero de esto -protesta el cliente, señalando las alitas de pollo.
Tanto la camarera como los demás clientes miran atónitos al hombre y la camarera dice:
- No.
- Son alitas de pollo.
- Ya.
- Tienen hueso.
- Ya.
La camarera se encoge de hombros y va a la cocina, donde descubre que no queda pan.
- ¿Puede esperar un momento a que me lo traigan? -pregunta.
- No, tengo prisa -responde, saliendo por la puerta cabreado.

Amí me encantan los bocatas de alitas de pollo y de costilla. Están superdeliciosos. Creo que deberías probarlos.
XD perfecto para los dientes. no sé cómo no los recomiendan los dentistas!
A lo mejor se lo pensaba comer con huesos y todo… ¡Pues sí que tenía hambre!
Siempre sorprendente Criper.
Saludos.
la gente está muy mal de la cabeza… creo que fue por cabezonería más que por otra cosa, como intentando disimular el ridículo sin darse cuenta de que así sería más ridículo aun XD