Pena

Una chica entra al Críper y pide un vaso de agua. La camarera le pone medio y la observa recorrer el bar pulsando los botones de la tragaperras, tras lo cual da un traguito y pregunta.

—¿Me das cincuenta céntimos?

—No —responde la camarera cortante.

—Pues a ver cómo llego yo a casa…

—No es mi problema.

—Mmm —se queda mirándola fijamente y al rato vuelve a preguntar—. ¿Cuánto valen las aceitunas?

—Son de acompañamiento. Pero si quieres comprarlas, un euro la ración.

—¿Me das una?

—¿Me la pagas?

—¡Si sólo quiero una!

—Me da igual. Gratis no pienso darte ni una miga de pan. —La chica se vuelve a quedar mirándola fijamente, seguramente a la espera del más leve despiste para meter la mano tras la barra y agarrar lo que pueda—. ¿Te largas o te echo?

—¿No te doy pena?

—Ni la más mínima.

—Ah, vale. Pues adiós —se despide y sale corriendo por la puerta.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s