Archivos Mensuales: marzo 2016

Cagón maleducado

Un tipo con pinta de guarro entra en el Críper y se mete directo al baño, sin darle opción a la camarera para decirle que es solo para clientes. El tipo se pasa más de un cuarto de hora en los servicios y tira de la cadena alrededor de ocho veces, tras lo cual sale del baño y se dirige a la puerta.
-¡Eh! ¿Dónde crees que vas? -le dice la camarera. Él señala a la puerta-. ¿Tú sabes leer? -Asiente-. Pues lee lo que pone en el cartel de la puerta y en el que hay según has entrado.
-Los baños son exclusivamente para clientes -lee el tipo.
-Pues eso, o consumes algo y lo pagas o me das cincuenta céntimos por usar el baño -dice la camarera. No tiene inconveniente en dejar entrar al baño bajo ciertos supuestos, pero el hombre no solo ha sido un maleducado, sino que para colmo ha estado haciendo uso de luz, agua y papel como si fuera ocho personas en vez de una… y seguramente haya dejado el baño hecho un asco. La peste, desde luego, comienza a extenderse por el local por más que haya tirado de la cadena.
-Sí, hombre -protesta.
-Es lo que cuesta en cualquier estación o lugar público y aquí está más limpio y pasa menos gente -se mantiene firme la camarera.
Él la fulmina con la mirada pero, como ella no recula, saca un monedero y pone sobre la mesa treinta céntimos.
-Faltan veinte céntimos.
-No me jodas.
-Eso digo yo. Tu monedero está abultado, seguro que tienes -responde ella, tranquila.
Finalmente, el tipo pone sobre la barra un montón de monedas de céntimo y la camarera las cuenta.
-Esta es tuya -dice al final, tendiédole una moneda de céntimo, que es la única que sobraba. Él la coge con rabia y se larga.
Desde entonces, cada vez que pasa frente al Críper, el cagón maleducado le hace un corte de manga a la camarera. No ha vuelto, eso sí, a gorronear el baño del bar, así que ella, cada vez que ve el gesto, sonríe y le saluda como si nada, para que no le entren tentaciones de volverlo a hacer.