Archivos Mensuales: junio 2011

Bocata de alitas

Un hombre de color entra en el Criper y pregunta:

– ¿Tenéis bocatas?

La camarera responde que sí y le enumera la lista de rellenos del bocata que tienen. Él mira las tapas detenidamente:

– ¿Puede rellenarse de lo que hay aquí?

La camarera le dice que la tortilla sí se puede meter en un bocata, pero las demás cosas difícilmente.

– Es que yo lo quiero de esto -protesta el cliente, señalando las alitas de pollo.

Tanto la camarera como los demás clientes miran atónitos al hombre y la camarera dice:

-Me estás vacilando.

– No.

– Son alitas de pollo.

– Ya.

– Tienen hueso.

– Ya.

La camarera se encoge de hombros y va a la cocina, donde descubre que no queda pan.

– ¿Puede esperar un momento a que me lo traigan? -pregunta.

– No, tengo prisa -responde, saliendo por la puerta cabreado.

El acosador (parte 2)

El acosador viene en más ocasiones al Criper, pero como hay gente se queda callado en un rincón e incluso reacciona a la hostilidad de la camarera marchándose antes.

Pero un día se vuelve a quedar él solo y empieza de nuevo. Finalmente, el mal carácter de la camarera sale a relucir y le dice que se marche.

– Aun tengo licor para beberme, guapa, preciosa.

La camarera se limita a ir al almacén, coge un vaso de plástico y vierte el contenido de la copa en el mismo.

– Ya está, ahora te puedes ir.

– ¡Menudo trato! -exclama  el acosador. -Tendré que hablar con el jefe.

– Vale, habla con él y de paso le dices que me acosas cada vez que encuentras la ocasión. Como vuelvas por aquí, llamaré a la policía y pediré una orden de alejamiento, ¡tio mierda! -dice la camarera increíblemente cabreada, cogiendo el palo que siempre tiene detrás de la barra para reforzar su amenaza.

El acosador se va enfadadísimo y al rato aparece el jefe, al que la camarera cuenta lo que ha pasado.

– ¡Pero si ese no tiene ni media hostia! -exclama el jefe riendo.

– Sí, pero no por eso tengo que aguantar sus gilipolleces ni sus faltas de respeto -responde la camarera, cruzándose de brazos. El jefe asiente y veta la entrada del acosador al Criper.